Un viaje a la Argentina a través del océano, la valija en mano, con la nostalgia por el adiós a la tierra nativa. Y una esperanza: la de encontrar más allá del Atlántico el sueño de una vida mejor. Desembarcar en “L´America”, un nuevo idioma y una nueva realidad, extraña mezcla de culturas de lo más diversas: pueblos originarios, conquistadores hispanos, africanos deportados como esclavos, inmigrantes europeos de finales de guerra. Allí nació el tango, milagro sonoro, resultado de esa particular reunión, al que los italianos, sin duda, han aportado mucho: su facilidad para ejecutar instrumentos, su buen oído y su amor por el canto, sus dialectos, su expresividad, su efusividad, su sentimentalidad.
Como hija y nieta de esas generaciones de italianos crecí. Y así me formé. Estudié piano bajo la rigurosa técnica de la música clásica. Complementariamente cursé estudios universitarios en el campo de las humanidades. Pero desde muy pequeña la pregunta por la identidad fue motivo de búsqueda y poco a poco fui abordando el conocimiento de las expresiones folklóricas de mi tierra, atraída por la sonoridad que proporcionan su geografía y medio ambiente. Fue a partir de ello que comencé a desarrollar mi carrera como intérprete. Estos saberes, junto a mi creciente compromiso con una realidad difícil y compleja, me posibilitaron el abrirme a nuevos intereses y actividades: la tarea docente y una activa participación en organizaciones culturales que trabajan por una esperanza: la protección del patrimonio cultural, natural y humano de Latinoamérica.
Actualmente, en el marco de la Asociación Cultural Ítalo-Argentina “Ida y Vuelta”, creo representar, en parte, a la descendencia de aquellos inmigrantes. Y lo hago mostrando en suelo italiano, con gran orgullo el tango, la música argentina por excelencia.
Pasado y presente confluyen en esta particular historia de un “ir” y “venir” de un continente a otro. Desde la Asociación intentamos, pues, crear un encuentro entre estas dos realidades socio-culturales diferentes, un encuentro que posibilite el conocerse y también el reconocerse en lo mucho que tenemos en común.
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